A M.
Porque, para mi, no existe mujer más mujer que tu.
Porque, para mi, no existe mujer más mujer que tu.
Miro el reloj
(y pienso)
la noche transcurre como la mañana
larga y silenciosa.
Y tus besos
oh si, tus besos
fuego que me enciende
y me retira de toda hora.
Y es que el reloj no existe cuando nos besamos.
Siento tus labios
y los minutos transcurren imperceptibles
cada ósculo es tan infinito...
que no hay horario, no hay final, no hay inicio.
Temo no volver a probar tus boca
temo no volver a sentir su dulzura
temo no sentir más tu respiración sobre mis labios
temo que no se repita aquel nueve de marzo.
Si. Temo que no regrese aquel nueve de marzo.
La cama, sedosa, fiel testigo
de las caricias, de los abrazos, de tu mano sobre mi pecho
de mi corazón latiendo con furia
de nuestras almas que, exudando, una vez más se quisieron.
Y todo fue tan rápido
pero a la vez tan lento
que no cabía la hora, ni el momento, ni el lugar
ni nuestra agitada respiración en el silencio.
...Porque el reloj no existe cuando nos besamos...
J. M. Serrat - No hago otra cosa que pensar en ti



